Estas semillas están encerradas dentro del capítulo de la flor de girasol y son una excelente fuente de grasas saludables, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Son ricas en vitamina E, magnesio, selenio y fitoesteroles, lo que las convierte en un alimento beneficioso para la salud del corazón, el sistema inmunológico y la piel.
Además de sus beneficios nutricionales, las semillas de girasol son versátiles en la cocina. Se pueden disfrutar crudas, tostadas, saladas, endulzadas o como ingrediente en una variedad de platos, desde ensaladas hasta panes y postres. También se pueden moler para hacer una mantequilla cremosa similar a la de maní.
Una cosa a tener en cuenta es que, debido a su alto contenido de calorías, es importante consumirlas con moderación, especialmente si estás controlando tu ingesta calórica. Sin embargo, en cantidades adecuadas, las semillas de girasol pueden ser un excelente complemento para una dieta equilibrada y saludable.
Crudas:
Puedes comer las semillas de girasol directamente como un bocadillo saludable. Son deliciosas y nutritivas por sí solas.
Tostadas:
Tostar las semillas de girasol resalta su sabor y les da una textura crujiente. Simplemente extiende las semillas en una bandeja para hornear y tuéstalas en el horno precalentado a 160-180°C durante unos 10-15 minutos, o hasta que estén doradas.
En ensaladas:
Agrega semillas de girasol tostadas a tus ensaladas para darles un toque crujiente y nutritivo.
En platos cocinados:
Las semillas de girasol también se pueden agregar a platos cocidos, como salteados de verduras, guisos y sopas, para agregar textura y sabor.
Mantequilla de semillas de girasol:
Puedes hacer una deliciosa mantequilla de semillas de girasol triturando las semillas tostadas en un procesador de alimentos hasta obtener una consistencia cremosa. Esta mantequilla se puede untar en pan, galletas o utilizar como ingrediente en batidos y salsas.
En repostería:
Agrega semillas de girasol a tus recetas de pan, muffins, galletas o barras de granola para aumentar su valor nutricional y darles un sabor único.
Las semillas de girasol son una fuente rica en nutrientes y poseen varias propiedades beneficiosas para la salud:
Alto contenido de nutrientes:
Las semillas de girasol son ricas en grasas saludables, especialmente ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, como el ácido oleico y el ácido linoleico. También son una buena fuente de proteínas, fibra dietética, vitaminas del complejo B (como la tiamina, la niacina y la vitamina B6), vitamina E, magnesio, selenio y zinc.
Beneficios para la salud del corazón:
El contenido de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados en las semillas de girasol puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL («colesterol malo») y disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Propiedades antioxidantes:
Las semillas de girasol contienen vitamina E y otros antioxidantes que ayudan a neutralizar los radicales libres en el cuerpo, lo que puede proteger contra el estrés oxidativo y reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas y cáncer.
Apoyo al sistema inmunológico:
El zinc y el selenio presentes en las semillas de girasol son minerales importantes para la función inmunológica adecuada. Ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y a combatir las infecciones.
Salud de la piel:
La vitamina E en las semillas de girasol es conocida por sus propiedades hidratantes y antioxidantes, que pueden ayudar a mantener la piel sana y joven, protegiéndola del daño causado por los radicales libres y los rayos UV.
Regulación del azúcar en la sangre:
La fibra y las proteínas presentes en las semillas de girasol pueden ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que es beneficioso para las personas con diabetes o aquellos que buscan controlar su glucemia.
En general, agregar semillas de girasol a tu dieta puede ser una excelente manera de aumentar tu ingesta de nutrientes esenciales y promover la salud general. Sin embargo, es importante consumirlas con moderación, ya que son relativamente altas en calorías.





