El aloe vera, es una de las plantas más utiilizadas tradicionalmente para calmar la piel y favorecer su recuperación.
Propiedades de aloe vera para la piel
Ayuda a hidratar la piel.
Produce una sensación refrescante y calmante.
Puede aliviar arritaciones leves, enrojecimiento y molestias causadas por el sol.
Favorece el mantenimiento de una piel sana durante el proceso natural de reparación.
Contiene polisacáridos, vitaminas y compuestos antioxidantes.
Cómo preparar un gel fresco de aloe vera
cortar una hoja madura de la planta.
Colocarla en posición vertical durante unos minutos para que escurra el líquido amarillo (látex), que puede resultar irritante para algunas personas.
Lavar bien la hoja.
Retirar los bordes espinosos y abrirla a lo largo.
Extraer la pulpa transparente con una cuchara.
Triturarla ligeramente hasta obtener un gel homogéneo.
Este gel puede aplicarse directamente sobre la piel limpia.
Conviene conservarlo en la heladera y utilizarlo en pocos días.
Infusión de aloe vera
Tradicionalmente se ha urtilizado el aloe de forma tópica (sobre la piel) más que en infusión. Si se desea preparar una bebida, es importante utilizar únicamente el gel transparente y eliminar completamente el látex amarillo, ya que este puede tener un fuerte efecto laxante y causar molestias digestivas.
Por seguridad, muchas personas prefieren agregar una pequeña cantidad de gel limpio a agua o jugos en lugar de hervirlo. La infusión no es la forma más habitual de aprovechar sus propiedades para la piel.
Precauciones
Antes de usarlo ampliamente, es recomendable probar una pequeña cantidad en una zona reducida de lal piel.
No debe aplicarse sobre heridas profundas o infecciones sin indicación médica.
Algunas personas pueden presentar sensibilidad o alergia.
Como curiosidad, muchas personas guardan un hoja de aloe vera en la heladera. El gel fresco y frío suele resultar especialmente agradable para calmar la piel o cuando se siente irritada.





